¿Por qué necesitas comer grasa para llegar a perder peso?

Según Scott Evenett la calidad de nuestra vida esta determinada por la calidad de nuestros pensamientos, como escogemos nutrir nuestro cuerpo y como nos movemos.

Aquí comparto uno de sus planteamientos sobre como ser más funcional nutricionalmente.


Desacreditando los mitos

Durante años la industria ha tachado el hecho de ingerir cualquier tipo de grasa vendiendonos las dietas bajas en grasa. Ingerimos grasa de los hidratos de carbono por lo que el resultado que tenemos es que estamos luego más hambrientos.

Si queremos tener un gran rendimiento físico y tener suficiente energía es hora de utilizar la grasa como combustible y no el hidrato de carbono.
La grasa mejora la sensibilidad a la insulina y nos ayuda a oxidar aún más grasa

Nuestro cuerpo necesita una cantidad decente de grasa para adelgazar. Disminuyendo la ingesta de hidratos de carbono y remplazándolos por la grasa buena mejoramos la sensibilidad a la insulina, reducimos la inflamación y damos un apoyo a la función de nuestro metabolismo.

El papel primario de la insulina es regular los niveles de azúcar en la sangre. La insulina actúa como un interruptor, solo luego de unas horas después de comer oxidamos hidratos de carbono para nuestra energía y almacenamos calorías extras de las grasas. Cuando ese interruptor esta apagado y la insulina se agota nuestro cuerpo comienza a utilizar la grasa como combustible. Simplemente si mantienes los niveles de insulina bajos comenzaras a quemar tu propia grasa corporal. Lo que significa que cambiando el consumo de hidratos de carbono por alternativas altas en grasa, acelerarás la quema de grasa. Nuestros cuerpos en realidad no están diseñados para consumir altas cantidades de azúcar.
La grasa mata el hambre y te sacia durante más tiempo

No hay nada peor que una dieta baja en calorías que te deja con hambre todo el tiempo. Comiendo alimentos altos en grasas buenas o saludables te saciarán por más tiempo y compartiéndolo con una buena dosis de proteínas mataras el hambre sustancialmente.

La insulina afecta cuanta hambre tengas realmente, causa el hambre reduciendo los niveles de azucar en la sangre. Cuando tienes demasiada insulina el azucar en la sangre cae y es cuando sentiras un hambre tremenda esto conlleva a consumir más alimentos y ganar peso.

Cuando comes alimentos como el pan blanco y patatas por ejemplo se dispararán los niveles de azúcar en la sangre con un brote de insulina en tan solo unos pocos minutos, entonces esa ráfaga de insulina almacena la glucosa durante horas, provocando que tus niveles de glucosa estén más bajo que incluso antes de comer. Y es cuando tu cuerpo piensa que se queda sin combustible pero la insulina es aún suficiente para prevenir la quema de tu propia grasa. Al final tendrás más hambre por lo que tu cuerpo pedirá más hidratos de carbono.
Las grasas equilibran nuestras hormonas

Estrógeno, testosterona, adrenalina e insulina son químicos importantes que influyen en nuestra salud. El sistema endocrino trabaja en conjunto para controlar tus hormonas. Comer una variedad de alimentos altos, bajos o medios con largas cadenas de ácidos grasos es la clave para mantener tus hormonas controladas.

El cuerpo necesita varios tipos de grasa para crear hormonas, incluyendo la grasa saturada y colesterol.

Estas grasas esenciales no son tan solo fundamentales para la producción de hormonas sino que también mantienen los niveles de inflamación bajos, aumentan tu metabolismo, provocan la pérdida de peso y sobre todo te ayudan a ganar masa muscular.

Al final tu cuerpo se adapta a utilizar la grasa como combustible, tu rendimiento no bajará en comparación con las dietas altas en hidratos de carbono.

Es preferible comer una gran proporción de tus calorías de la grasa que te ayudan a obtener un composición óptima del cuerpo y unas adaptaciones metabólicas positivas. Aparte de mantenerte tonificado, mejora tu sistema inmunitario, provee energía e integridad estructural de las células, protege tu hígado y mejora el uso de los ácidos grasos esenciales.
La grasa sana que necesitas comer

Consume la grasa correctamente con estos alimentos diseñados para trabajar con tu cuerpo.

. Salmón

. Aguacate

. Aceite de coco

.Mantequilla de nueces

. Huevos

. Beicon

. Atún en aceite de oliva

. Mantequilla

. Cacao o chocolate negro sin azúcar añadido

. Leche de coco

. Aceitunas

. Cordero

. Muslos de pollo
¡Atencion!

Ten cuidado de no aumentar tu ingesta de grasa sin bajar la de hidratos de carbono, si no tu cuerpo estará funcionando con dos combustibles y ganaras peso considerablemente de forma negativa.