Nutrición funcional

Sabemos que nuestro cuerpo necesita todos los nutrientes, proteína, lipidos e hidratos de carbono. Pero ¿que comer menos, más, o no comer para estar saludable? o mejor dicho ¿como, para qué y cuando comerlo?

La mayoría hemos tenido claro la ingesta prioritaria de proteínas, por el beneficio que aporta a nuestro organismo. Crean anticuerpos, son encargadas de la formación de tejidos, encargadas de la función contráctil de los músculos, etc.

Sabemos también que los hidratos de carbono son necesarios, nos proporcionan la energía inmediata, son nuestro combustible para nuestro sistema nervioso central.

Los lipidos que son nuestra reserva energética, biocatalizadora, etc.

Pero creo que donde nos perdemos, es a la hora de gestionar estos tres componentes.

Algo que me ha parecido de lo mas coherente que he escuchado, fue en un curso de nutrición funcional que realice con el profesor Simón. Bastante curioso el planteamiento de tener en cuenta la grasa y la proteína como los componentes de nutrición más funcionales y la utilización del hidrato de carbono en momentos puntuales.

Cómo en la primera hora del día podríamos utilizar la proteína y la grasa como combustible, e ingerir mas proteína durante el día y solo el hidrato de carbono cuando sea necesario, por ejemplo antes de entrenar, realizar una tarea ardua o después para la recuperación energética. Es algo que últimamente voy poniendo a prueba y debo confesar que resulta bastante práctico. Algunos pensarían quizás que hablar de la ingesta de grasa en primeras horas del día, o remplazar el hidrato de carbono por la misma sería algo descabellado, pero según las últimas valoraciones de expertos, la causa de la mayoría de los problemas que tenemos de salud ha sido por el consumo excesivo de hidratos de carbono, y con esto no significa que no debamos ingerirlo, es necesario si tenemos en cuenta su función en nuestro organismo, ahora la cuestión esta en cómo, para qué y cuándo. También lo de la grasa no es que nos pongamos ahora a comer salchichas y beicon por un tubo, pero sí considerar la grasa como lo que es, nuestra reserva energética y valorarla un poquito más a la hora de funcionar.

Durante un buen tiempo, hemos restringido el consumo de grasa eliminándola casi por completo en nuestra alimentación. Y aun así con los años han aumentado los problemas de salud en nuestra población. Nuestro cuerpo funciona con mecanismos de autoregulación, esta claro que si no ingerimos grasa nuestro cuerpo buscará glucosa para la producción de energía, lo que significa ingerir mas azúcar o tener la necesidad de ingerir más azúcar. Nos lleva a una ingesta excesiva de hidratos de carbono. Evidentemente a nivel evolutivo hemos mejorado, pero no a nivel metabólico.

Creo y comparto que resulta más práctico utilizar la proteína, y la grasa, reduciendo el consumo de hidratos de carbono. Incluso es funcional también realizar ayunos de vez en cuando para darle utilidad a nuestra reserva de grasa, y usar los hidratos solo cuando tengamos una demanda de energía inmediata.

Aun me siento en pañales con este tema, me he dado cuenta incluso que no llego a las cantidades necesarias de proteína durante el día, teniendo en cuenta que soy una persona activa. Pero realmente esta última información obtenida me resulta valiosa y lógica para comenzar a avanzar en el ámbito de la nutrición y considerar un poco más mi consumo energético necesario.