En el momento en que una merienda se convierte en algo que te mantiene alejado del aburrimiento, la soledad o la ansiedad. Estamos más que nada intentando librar una batalla de comida emocional. El estrés o ansiedad puede conducir a la glotonería.
El estrés libera la hormona del cortisol lo que llega a estimular el apetito, y claro el comer te alivia, aunque de manera temporal.
El comer puede dar tanto placer como cualquier droga, pero comer para matar la ansiedad y no el hambre es una estrategia desfavorable. Nos conduce a comer más y por ende a ganar peso.
Aquí os dejo unas estrategias que pueden acabar con las ansias de comer.
Busca un equilibrio
Cuando sufrimos de ansiedad no es necesariamente una zanahoria o brócoli lo que nos apetece comer, casi siempre optamos por algo con azúcar o grasa.
El azucar llega a ser un alimento muy emocional, por lo que la ingesta de la misma nos conduce a comer mas, nos provoca más hambre.
En lugar de galletas Oreo o patatillas optar por una ingesta más de proteína y fibra. Lo cual se digiere de forma más lenta. Además los alimentos de tipo crujientes cuando comenzamos una bolsa no acabamos hasta terminarla…¡un peligro!
Una idea sería combinar frutos del bosque o bayas, que son una buena fuente de hidratos de carbono con yogures bajos en grasa por ejemplo, o queso fresco como fuente de proteína.
Comer con intervalos regulares
Mientras más tiempo pasas sin comer, con más glotonería comerás. Estés ansioso o no.
Es mejor comer de manera equilibrada cada 3 o 4 horas, o merendar. Eso permite que controles las porciones y estés satisfecho.
Mentalízate
Hoy en día también hay gente que recurre a la práctica de la meditación y la relajación para reducir el estrés y la ansiedad. Son una buena alternativa. Aunque hay unas cuantas estrategias prácticas y sencillas que nos pueden servir.
Ejemplo:
– Masticar bien los alimentos.
– Tomar una respiración profunda antes de empezar a comer.
-Analizar tu estado. Si en ese momento estas enfadado, deprimido, ansioso, cansado, estresado, date cuenta de ello para hacer un stop y comer si tienes hambre no con ansias.
Comer en un sitio seguro
Evitar comer delante de la tele o en el sofá. Busca el sitio apropiado para comer. Evita la cocina, al ver los alimentos sentirás la necesidad de comerlos. Ideal sería el comedor.
Cambia de ruta
Si de vuelta a casa después del trabajo pasas siempre por un sitio donde venden tu helado favorito, o un chiringuito donde tomas frecuentemente algo para picar, pues cambia de ruta, evita esa tentación.
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